viernes, 10 de abril de 2009
CÓMO ENFRENTAR A LA MUERTE
¿Cómo vivir para siempre?. En las necrológicas de los periódicos se usa mucho la cita Juan 11:25 "El que Cree en mi aunque esté muerto vivirá" y "Todo aquel que vive y cree en mi no morirá eternamente". ¡Señores! el tiquete para ir al cielo se recibe en vida; me gustaría que muchos religiosos entendieran esto, pues nos ahorraríamos muchos rituales que se hacen después que la persona ha muerto; puesto que la eternidad se arregla únicamente estando vivos; reciba hoy su boleto en vida para vivir eternamente. Cómo se recibe? Creyendo en nuestro Señor Jesucristo, para creer se tiene que estar despierto, consiente, se tiene que sentir con el corazón, creer no es una opción es una realidad, es una certeza, y ese boleto se recibe ahora y es gratis. Y es gancho del diablo, de que cuando muramos podemos arreglar nuestro estado eternal es una perfecta farsa y engaño de Satanás.
Si Usted quiere vivir eternamente tiene que creer en Cristo hoy que tiene la capacidad de decisión. Siempre escuchamos decir que el cielo es un negocio de los Pastores, que andan diciendo por allí que con sólo decir una oracioncita usted va al cielo.
Pero si usted dice de corazón creyendo a Jesús, "yo te recibo como mi Salvador"; su fe ha cambiado ya su destino, tiene el boleto en la bolsa, pero tiene que ser ahora, después no es posible; algunos pueden cometer el pecado imperdonable, ir a la iglesia, escuchar por la Radio o ver por la Televisión, usted piensa que la sala de su casa es la iglesia y el diablo se encarga de decirle que para que vas a ir, si ni parqueo hay, siempre está lleno, no se puede caminar, no vayas, allí quédate: diariamente mucha gente me dice "Yo le veo predicar en los buses y en las plazas", tiene que tener cuidado porque hay gente que se cree que porque ve, que porque escucha, ya son salvos, no señor, usted tiene que recibir a Jesús en su corazón.
Nadie puede ser salvo sin haberle recibido, usted no puede decir "Yo ya tengo la salvación en mi bolsa", sólo porque anda una crucita colgando en su cuello. Mi amigo, recuerdo que todos no nos quedaremos en el sepulcro, allí descansarán únicamente nuestros restos mortales; ¿Pero qué pasará con los restos inmortales, su alma, su espíritu?. Jesús es un segundo doble para esta vida, y para la vida eterna. ¿Sabía usted que hay muertos que son sordos y hay muertos que oyen? en Juan 5:25 dice: "De cierto, de cierto, os digo; viene la hora, y ahora es, cuando los muertos oirán la voz del Hijo de Dios; y los que la oyeren vivirán". En los evangélicos existe un gran problema de fe, todos hablan de ser salvos pero nadie se quiere morir para ir al cielo; esto significa que no hemos creído verdaderamente en la vida eterna que Cristo ofrece; pues el apóstol Pablo dice "Para mi vivir es Cristo y morir es ganancia". A la pregunta ¿Está usted preparado para morir? ¿Qué contestaría usted?: Que tiene un espacio en el cementerio, o que adquirió un seguro de vida; o a lo mejor ha acumulado una buena cantidad de dinero; todavía queda mi pregunta sin contestar, pues esas respuestas son para sus herederos, no para la eternidad, la eternidad no es un tema religioso, debería ser el tema más importante para la humanidad, estamos muy preocupados salvando el planeta tierra y nadie se está preocupando por como pasará la eternidad; es un tema bloqueado por el materialismo y los afanes de esta vida; Jesús dice: "de que le sirve al hombre si ganare todo el oro del mundo si pierde su alma"; personas ateas, creyentes en Cristo, y otros; son enterrados con ritos religiosos, por los que han quedado, quieren hacer algo por sus muertos, pero para ese entonces ya es demasiado tarde; la eternidad es un destino cuyo boleto se adquiere en vida a través de la persona de Jesucristo; y nadie puede abordar el vuelo si no es por la escalinata de la muerte.
Por favor desista de prepararse para su vejez, lo cual es extremadamente correcto, pero lo más importante en tu vida es prepararte para la eternidad, pues si la muerte es inevitable, lo es también la eternidad. Acepta a Jesucristo en tu corazón; El dice: " El que tiene al Hijo, tiene al Padre y yo le daré vida eterna". La muerte sorprende a muchos diariamente; los únicos que no son sorprendidos son aquellos que están preparados. Amén.

